JAVI WAYNE

Por: Ignacia Sánchez Álvarez

En una entrevista exclusiva, Javi Wayne, la modelo plus size que conquistó la industria de la moda,
nos cuenta cómo la música siempre fue su refugio y cómo, en plena pandemia, decidió retomar el
sueño que tenía desde niña. La artista, que se ha destacado tanto por su talento como por su postura
frente al Body Positive, nos habla de sus referentes, sus proyectos musicales y cómo la música la
salvó. ¡No te pierdas la historia de esta mujer que está dispuesta a romper esquemas!

La gente me conoce como modelo aquí, pero yo a la música vengo amándola, haciéndola mi refugio desde
que tengo memoria. Siempre, cuando era chica, jugaba con mi prima a que éramos cantantes. Después, ya
cuando empecé a crecer y con Quinto Básico, mis amigas iban a mi casa y jugábamos con unos palos que
teníamos en casa, los poníamos sobre una mesa de centro y jugábamos a que éramos cantantes. Poníamos
música y cantábamos con todo el corazón. Después de eso, comencé a tomarlo más en serio, empecé a ir al
coro en mi colegio. Yo empecé a escribir canciones desde muy chica, muy malas, creo ahora, pero siempre
estuve haciéndolo. Luego de eso, me metí en el mundo de los fanclubs, sobre todo de One Direction. Ahí
también se daban oportunidades e instancias para presentarme en distintos momentos y empecé a tener
experiencia cantando frente a gente. Siempre pensé que ese iba a ser mi camino, hasta que, muy
abruptamente, empecé a… no sé, hubo un momento en que mi voz no me gustó, me desilusioné de mí misma
y pensé: “quizás esto no es para mí”. Hasta que llegó el momento de repuntar y empecé a estudiar maquillaje
y efectos especiales, porque de alguna manera tenía que llegar a ser eso: cantante. Entonces empecé a
decir: “Ok, sé que hago maquillaje, voy a ir a los estudios, voy a conocer a fotógrafos, a todo el mundo, voy a
hacer mi camino, voy a hacer mis contactos, voy a llegar a la gente, aunque ahora parezca imposible porque
no tengo familiares relacionados con la música”. Ahí comencé a sacarme fotos para las pruebas de luz de
otros modelos y empecé a darme cuenta de que yo también podía hacer esto. Y así, me descubrieron como
modelo, ¡muchas gracias! Después de eso, comencé a estudiar actuación porque pensé que complementaría
todo lo que me encanta hacer. Ya en pandemia, fue el momento decisivo para mí, el de decir: “Amo modelar,
amo la industria de la moda, pero quizás ahora…”. Yo creo que en la pandemia todos quisimos hacer lo que
siempre habíamos querido, porque pensábamos que el mundo se estaba acabando. Y dije: “Perfecto,
entonces voy a hacer música, voy a retomar este sueño de la Javi de ocho años y voy a tirarlo para arriba”,
¿cachai?

La música con la que más vibro y que hago es el pop. Me encanta toda la música en general, pero creo que el
pop saca de mí esas chispas, esas ganas de comérmelo todo.

Siempre he sido fan de la música anglo, de la diva del pop. Para mí, mis referentes son Beyoncé, Ariana
Grande, Lady Gaga, Miley Cyrus. Son mujeres con mucho carácter. También admiro a Celine Dion, Whitney
Houston y Madonna. Son mujeres audaces, son mujeres sexys, pero lo más importante es que se sienten
cómodas consigo mismas. Eso es lo que a mí me gusta. Ellas también me hicieron sentirme como la “puta
perra” que soy (no la “puta perra”, pero sí, la “perra” que soy).

Bueno, soy muy fan de muchos artistas chilenos, sobre todo de las mujeres y los artistas queer. Me
encantaría tener una colaboración con Karen Paola, que ella es madre. Dani Ride también es alguien con
quien me encantaría colaborar. Me encanta la Soulfia. Bueno, se podría hablar de todas las mujeres, pero las
que se acerquen más a mi estilo son las que te mencioné primero. Creo que todas, no podría decir solo una.
Pero sí, las que te mencioné son las que más podrían vibrar con lo que hago. En verdad, soy una gran
admiradora de la mayoría de las chiquillas de la música.

Bueno, cuando eres modelo eres un maniquí. Yo fui una de las personas que alzó la voz cuando estaba en el
movimiento Body Positive, fui una de las pioneras que habló de eso aquí en Chile. Pero, de alguna manera, al
ser cantante, me permite transmitir no solo lo que pasa con mi relación con mi cuerpo (y eso es algo de lo
que, si me conoces, sabes que hablo), sino que también, al ser cantante y poder escribir mis canciones,
puedo compartir mi historia con la gente. Puedo hablar del desamor, del placer, de estar súper orgullosa de
quién soy y quiero compartirlo con el mundo. También hablo de las tristezas, porque la música te acompaña.
Yo quiero, con mis vivencias, que la gente que me escuche se sienta acompañada y respaldada.

Bueno, yo soy súper amante de los clichés, y para mí la música me salvó la vida real. Fue una de las maneras
en que dije: “Si vamos a tirar para arriba, si vamos a creer en nosotras mismas, tengo que hacer lo que amo,
porque si no, no quiero existir en un mundo donde no puedo ser quien quiero ser”. Y real, fue así la
conversación conmigo misma. Para mí fue como una posibilidad de vida, porque estaba pasando por un
momento muy depresivo. Entonces, cuando dije que me iba a dedicar a esto, fue como una segunda
oportunidad. Fue muy ajeno y lejano a lo que tenía en ese momento, pero lo lindo es que se ha ido
construyendo. Para mí, la música fue mi salvación y es algo que me hace volver a mí cada vez que pongo mi
música favorita. Hay períodos en los que, no sé, estoy menos disponible para escuchar música, pero es como
si volviera a conectarme conmigo misma y es como: “¡Guau, guau!”, literal, es un punch de poder muy fuerte.

Pensé que al principio sí, sentí que tenía una gran responsabilidad al ser modelo plus size, porque era un
tema que se discutía mucho y estuvo bastante presente en la mesa. Sentía que, claro, tenía que abogar por
eso, y lo sigo sintiendo. Solo que, desde hace un tiempo, como que… bueno, siempre que hablé del Body
Positive, hablaba no solo de ser gorda, sino de estar tranquila con tu cuerpo, ¿cachai? Y yo lo que busco es
eso: estar tranquila con mi cuerpo, con mis hábitos. Entonces, siento que si las personas me otorgan alguna
responsabilidad, bacán, pero en un momento me dio mucho miedo bajar de peso, porque pensé que la gente
me iba a juzgar por eso. Me daba miedo bajar de peso, realmente. Pensaba: “No, la gente va a pensar que
soy chanta, que vendí humo”. Pero gracias a hablarlo mucho con mi gente, me he dado cuenta de que, si el
día de mañana quiero bajar de peso, bacán; si me gusta como estoy y logro estar así, sana siempre, también
bacán. Siento que la responsabilidad es primero conmigo misma y después con el resto.

Mira, la verdad es que ahora, actualmente, no estoy en ninguna agencia, pero eso no quiere decir que no
quiera estar, porque también es el lugar más seguro para mí. Yo soy modelo y eso es lo que hago, con eso
vivo. En un momento quise desligarme 100% del modelaje porque dije: “Ya, quiero hacer música, esto es lo
que voy a hacer y chao”. Pero hay que tener un balance cuando empiezas de cero en la música. O sea, no
porque haya sido modelo todo este tiempo o influencer, quiere decir que tengo cosas aseguradas, porque a
veces la gente no cree en ti y dice: “Ya, otra cantante más”. Pero no quiero dejar de modelar, me encanta
trabajar, me encanta que las marcas confíen en mí, me fascinan las cámaras, me encanta todo eso. Y lo
extraño mucho. Me encantaría estar más visible, pero también entiendo que, como cantante, todo el trabajo
que he hecho en el modelaje me sirve. Es heavy. Mis propias sesiones de fotos y mis propios videos
musicales me permiten ser mi propia marca, y eso es mucho más divertido. Me quedo con ser cantante, ¿por
qué? Porque siento que como cantante puedes ser tu propia actriz, tu propia modelo, lo que tú quieras. Yo
digo: “Voy a sacar una canción, y este es el concepto”, y al final puedo modelar en mi trabajo, puedo salir en
revistas, caminar en pasarelas, ser llamada por marcas… entonces me quedo con ser cantante, sí o sí,
porque amo cantar.

Créditos

Fotografía y arte: Diego Candia / Maquillaje y Pelo: Marcela Valdebenito