LUCAS SÁEZ COLLINS

UN VAIVÉN ENTRE LAS TABLAS Y EL CINE

Lo hemos visto en el cine y el teatro, pero detrás de los focos, Lucas Sáez Collins está viviendo
la misma conversación que tú y yo: ¿Estoy cumpliendo mis sueños? ¿Vale la pena tanto
esfuerzo? El actor, que actualmente nos emociona con su obra que celebra lo simple, se sienta
con nuestra revista para hablar de todo. Desde su entrenamiento con un gurú de la danza en
Bruselas hasta la ansiedad del artista chileno que lucha por llenar una sala. Si eres creativo o
simplemente te identificas con el miedo a “no llegar a tiempo”, esta entrevista te confirmará
que el break y la búsqueda de lo extraordinario en lo pequeño son parte de la ruta.

Fue de crucial importancia el trabajo de Moira Miller como coach actoral, gracias al
trabajo de ella pude pulir más el personaje. Al principio no construí a Max
considerándolo culpable o no, eso lo fui decidiendo más a posteriori. Venía de rodar otra
película que aún no se ha estrenado y tuve un solo día para pasar de un personaje a
otro. Si bien “La Ola” tuvo una preproducción más larga en donde pudimos estudiar
más al personaje, yo llegué algo justo en el tiempo para aprender las coreografías y
escenas, entonces fui descubriendo el personaje sobre la marcha. Lo abordé mucho
más desde el ritmo de la escena, de cómo se mueve, de lo corporal, de cómo habla, de
cómo responde, de cómo mira. Me enfoqué mucho en las manos, la mirada, de lo
circunstancial para que esos elementos hagan que el público interprete lo que quiera
interpretar sobre lo que ve. Para el director era importante que Max fuese un personaje
que se estuviese escondiendo siempre, que no llamara mucho la atención, entonces
también lo construí desde el silencio.

Creo que no hay nada en común entre ambos personajes, más allá del género musical
compartido y el actor que los encarna.

La verdad es que no me identifico con ese problema de Jonathan Larson. Si bien creo
que muchas veces en mi vida he sentido el Tick Tick Boom en mi cabeza y la ansiedad
en el corazón, creo que soy una persona que está cumpliendo sus sueños, y que está
consciente de que los sueños cambian. Si tuviera los mismos sueños del Lucas de los
17, probablemente podría estar frustrado, pero el hecho de poder escucharme y ver
que hay una renovación de sueños cada segundo o cada día, renovación de intereses,
inquietudes y prioridades ha sido fundamental para evitar la frustración. Siempre la hay,
sobre todo en un sistema capitalista como en el que vivimos y las redes sociales con
la presión de mostrar siempre lo que estamos haciendo, entonces al estar casi en mis
30 como Jonathan Larson comienzan otro tipo de inquietudes, como hacia dónde
quiero llevar mi vida, si vale la pena seguir actuando o no. También con respecto al
oficio, me pasa muchas veces haciendo teatro en Chile, que hay que estar
convenciendo a la gente para que vaya a ver tu obra, anotarlos en la lista, hacer el 2×1…
Que ganas de que tuvieran ganas de ir sin esperar las invitaciones con tanto canal de
difusión. Entonces ahí hay frustración al pensar si es que a las personas no les interesa
tanto ir al teatro o no está en sus prioridades gastar su dinero ahí ( es válido también ).
¿Por qué me desvivo tanto en esto? ¿Vale la pena? Y siempre termina valiendo la pena
por la magia que sucede en el escenario, pero también es tanto el desgaste, no es fácil
llenar una sala.

“Vivo” – Ceratti
“Seré Movimiento” – Pablo Joaquín
“La Edad Del Cielo” – Drexler
“Cuando Me Empiece a Quedar Solo” – Sui Generis
“Quisiera Despertar” – Gustavo Pena

Ya estamos a fin de año, entonces estoy bastante cansado, cuando uno está en ese
estado la habilidad para ver las cosas extraordinarias es más difícil porque uno quiere
descansar, pero si me ha permitido darle más valor a las cosas que están presentes y
que a veces con la velocidad de los días las pasas por alto. Las cosas realmente
importantes están aquí… mi familia, mi pareja, mis perros, la salud, tener un plato en la
mesa todos los días, mis amigos y amigas, no tengo muchos, pero los que están son
buenos, mi red de apoyo, dinero para tomarme un café si es que lo quiero, poder
escaparse a la playa, sentir el mar, sentir el pasto, mirar el cielo… Creo que ese tipo de
pequeñas cosas son extraordinarias… Es lo extraordinario de estar vivo en un mundo
como este. Me gustaría a veces sacarle mas provecho, conecto mucho con la
naturaleza, en la ciudad a veces me cuesta.

Mi paso por el extranjero ha sido en diversos momentos a lo largo de los años. Entre
las que más destaco fue mi experiencia en Bruselas con David Zambrano, un
coreografo, pedagogo, bailarín, creador de las técnicas Flying Low y Passing Through,
que hasta el día de hoy es mi maestro de improvisación, mucho de lo que aplico en mi
actuación se lo debo a él. Es lo mágico de poder aprender de diversas disciplinas, de
como nos entregan nutrientes para actuar. Yo iba allá a estudiar improvisación solo un
mes, y David me invitó a trabajar con él, entonces me terminé quedando diez meses.
Fue una experiencia que me abrió la cabeza, hizo evolucionar mi manera de entender
mi rol como artista. Estaba recién saliendo de la escuela de teatro post-estallido social
y post-pandemia y poder de pronto conversar y recibir las enseñanzas de David quien
también es latinoamericano, pero que se formó en el mundo fue muy enriquecedor, voy
a estar siempre agradecido del joven Lucas que se aventuró a cruzar el océano para
abrir muchos caminos. David permitió volver a encontrarme con mis sonidos,
contectándome a través de sus clases de danza con mi rol autoral y así contarle a mi
cuerpo como moverse a través de la voz. Logré desarrollar mi propio canto. Desde el
2021 he retornado cada año a estudiar y trabajar con el. Desde este 2025 comencé a
dar clases en su centro de arte, el próximo año volveré a dar clases ahí en un taller que
imparto que se llama “Stage Lab”, trata sobre creación escenica para todo tipo de gente,
pero sobretodo para performers. Enseño cómo montar una obra con dramaturgia
colectiva en una semana, como se hacían en los tiempos de Shakespeare, no había
tanto tiempo y se hacían varias obras en muy poco tiempo, entonces tomando esa
lógica montamos una obra para después mostrarla a la gente en Bruselas. La primera
versión de ese taller ( que fue este año ) fue un éxito y el 2026 iniciaré una nueva versión
en agosto. Luego de mi paso por Bruselas me fui a vivir a Holanda porque audicioné
para una compañía holandesa que se llama “Het Houten Huis” e hice una obra con ellos
que se llama “Als Het Anders Loopt”. Fue otro universo el entender el teatro desde otras
lógicas, recibiendo un pago digno para poder vivir bien en Holanda, además de girar
con esa obra por todo el país y Bélgica. Fueron alrededor de 60 funciones… Fue
maravilloso, fue desafiante, fue duro estar lejos de casa, el idioma, pero fue muy
nutritivo para mi como artista, como gestor, como persona. En Francia también estuve
estudiando canto con Linda Weiss, y al año siguiente volví para estudiar con Jonathan
Hart. Recomiendo mucho a los artistas jóvenes a ir a nutrirse a otras partes del mundo
si es que pueden hacerlo.

Me gustan ambas experiencias, Aún me falta experiencia en personajes villanos, creo
que es bastante entretenido poder interpretar uno, sobre todo porque en la vida trato
de ser buena persona, poder permitirme ser “malo” en la ficción me parece divertido y
así balancear las energías cósmicas y ser un descalabro. Me gusta también los
personajes más híbridos, que no son ni héroes ni villanos, si no que comparten luz y
oscuridad… Así es la vida también, todos tenemos nuestras cosas buenas y no tan
buenas que hay que darles luz y abrazar esas sombras. Para mí los personajes siempre
son una oportunidad de conocer aquellas luces y sombras para reconocerlas en mí
mismo.

No tengo idea y prefiero que así sea. Te pregunto…¿Qué actor lo sabe? O ¿Qué actor
chileno lo sabe? Quiero seguir produciendo la obra “Las Cosas Extraordinarias”, luego
quizás quiero darme un pequeño descanso y seguir ampliando mis fronteras.
Quedarme en Chile para lo grande que es el mundo a veces me hace sentir
claustrofobia. Quiero explorar el mundo entero. Lo que más me enriquece como actor
es conocer diferentes formas de vida y creo que eso está fuera de las fronteras que me
vieron nacer.

Créditos : Fotografía & Arte : Diego Candia / Pelo & Maquillaje : Marcela Valdebenito /
Management : Esteban Aparicio ( Versus Management )